Según diversos estudios realizados por la OMS, el 15% de la población tiene cierto pánico a acudir al dentista, porcentaje que puede haberse incrementado tras la pendemia mundial del COVID-19.

La odontofobia o miedo al dentista es un trastorno de ansiedad que puede acarrear crisis de angustia o ataques de pánico. La mayor parte de la gente, decide que la mejor manera de evitar estas situaciones y ahorrarse malos ratos, es no acudir a la consulta, lo que conlleva grandes problemas de salud dental.

A día de hoy, bastante gente sigue acudiendo con miedo a realizar sus revisiones dentales. E incluso algunos pacientes llegan a descuidar, por culpa de este temor, su salud oral hasta puntos muy extremos.

¿De dónde surge este miedo?

La odontofobia, no siempre tiene que ver con una experiencia negativa previa; por lo general, se debe a un temor injustificado a sentir dolor. Pero lo cierto, es que, cuanto antes se acuda al dentista, menor será la afección que podamos padecer en un futuro.

La primera visita y el miedo a la anestesia y la cirugía son los momentos de la consulta en los que es más habitual que surjan este tipo de episodios de pánico. Muchas veces, el miedo a las agujas tiene un componente irracional y conlleva grados de ansiedad muy elevado.

No obstante, debemos decir que junto a los profesionales adecuados, pacientes que en la primera visita acuden con un grado de ansiedad y temor muy alto, con el paso del tiempo vuelven como si fueran a visitar a un familiar o a un amigo, si se ha conseguido trabajar con ellos un ambiente de confianza mutuo.

Lo que muchos dentistas estamos temiendo es que tras el influjo del coronavirus, los pacientes aumentes aún más su ansiedad por acudir a visitarnos, por lo que debemos explicarles de forma muy clara, todas las medidas de seguridad que estamos tomando en las clínicas, y que supone recibir unos tratamientos todavía más seguros de lo que ya eran antes.

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5 Consejos para perder el miedo al dentista

Crear un ambiente agradable para los pacientes es fundamental para generar una sensación de confianza y esto se consigue desde el diseño del espacio, el tipo de música que suena por los altavoces o el olor que hay en la clínica. Debemos ser conscientes de la situación y pensar que estamos tratando temas de salud.

Estos 5 consejos son fundamentales para perder el miedo al dentista:

1. Pide opiniones acerca de los dentistas que hay en tu zona o lugar de residencia

Conocer a gente de confianza que ya haya acudido a tu mismo dentista y compartir opiniones es algo fundamental.

2. Visita la clínica e informate antes de acudir a tu primera consulta

Ir a la clínica es totalmente libre. Acércate, conoce al equipo, y descubre las sensaciones que te inspira el sitio. La gente que hay allí, cómo te atienden, su experiencia, nivel de profesionalidad… son claros indicadores de cómo son las personas que allí trabajan.

3. Habla con el dentista que va a tratarte sobre tu situación

Cuanta más información reciba el paciente sobre su salud y las posibilidades de tratamiento, menor es el miedo. Es crucial no sólo la labor del odontólogo sino del resto de equipo dental. Si hay confianza, podrás indicarle incluso mediante señales cuando te sientas incómodo durante algún tratamiento y necesites que pare.

4. Si tienes una fobia grave explora la posibilidad de sedación

Para disminuir la molestia al máximo de uno de los procedimientos más temidos por los pacientes como es la administración de anestesia local, existen  máquinas que primero nos ayudan a preanestesiar la zona para que el pinchazo apenas se note. Estos sistemas controlan el flujo de la anestesia y evitan los inconvenientes de los sistemas tradicionales de inyección, como son la falta de precisión y una excesiva presión sobre los tejidos.

5. La salud ante todo

La odontología es algo serio, se trata de salud. Debes ser consciente de que la visita al dentista es para mejorar tu estado de salud o para mantenerlo, por tanto no te importe gastar más o menos dinero, sino acudir a una clínica que te transmita los valores y la confianza necesaria para asegurarte de que estas en buenas manos.

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